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Artículo publicado por Daniel Clery el 5 de enero de 2016 en Science News

La mayoría, si no todas, las galaxias tienen agujeros negros supermasivos en sus centros rodeados por densas nubes de estrellas. Ahora, los investigadores han encontrado uno que parece haber perdido casi por completo su séquito. El equipo, que informa de su hallazgo en la reunión anual de la Sociedad Astronómica Americana, dice que no sabe qué ha arrancado a esas estrellas. Pero ha propuesto una tentadora posibilidad: el objeto podría ser un agujero negro de tamaño medio extremadamente raro, que los teóricos han predicho, pero los observadores nunca han visto.

SDSS J1126+2944 en luz visible (blanco) y rayos-X (púrpura)

SDSS J1126+2944 en luz visible (blanco) y rayos-X (púrpura) Crédito: Observatorio Chandra y Telescopio Hubble / NASA

El inusual agujero negro se sitúa a 1000 millones de años luz de la Tierra en SDSS J1126+2944, una fusión de dos galaxias. Julie Comerford, astrónomo de la Universidad de Colorado en Boulder, y sus colegas, observaron por primera vez el año pasado “un pequeño lunar en un lado de la aglomeración, que alberga otro agujero negro gigante en su centro”, señala. Los dos agujeros negros, detectados por el Observatorio de rayos-X Chandra de la NASA, están separados 7000 años luz, pero el mayor parece tener unas 500 veces más estrellas a su alrededor en comparación con el menor.

Es posible, apunta Comerford, que de algún modo durante la agitación de la fusión hace millones de años, la gravedad hubiese arrancado las estrellas del agujero negro de menor tamaño. Pero quizá simplemente empezó con menos estrellas debido a que es un agujero negro de un tipo distinto. (Las observaciones de Chandra no revelan la masa de los objetos).

Aunque los agujeros negros supermasivos — que pueden llegar a pesar miles de millones de veces la masa del Sol — dominan los centros galácticos, las galaxias también pueden contener muchos agujeros negros menores, con un peso varias veces menor — o decenas de veces menor — a la masa del Sol. Los teóricos predicen que debe haber una clase intermedia con masas entre 100 y 1 millón de masas solares, pero por el momento hay pocas pruebas sólidas de su existencia. Los astrónomos pueden ver objetos que podrían ser agujeros negros de masa intermedia — algo a lo que llaman fuentes ultraluminosas de rayos-X — pero el problema es que “Chandra no nos dice qué son”, señala Eric Schlegel de la Universidad de Texas, en San Antonio, que no estuvo implicado en el estudio.

Comerford sugiere que el lunar en SDSS J1126+2944 es algo distinto: el agujero negro central de una galaxia enana, normalmente de una centésima del tamaño de una galaxia normal. Si SDSS J1126+2944 es el resultado de la fusión de una galaxia de tamaño normal con una galaxia enana, esto podría explicar el agujero negro desnudo en las imágenes de Chandra.

No es un hecho aceptado que las galaxias enanas tengan agujeros negros de tamaño intermedio en su centro. Aunque Schlegel dice que SDSS J1126+2944 tiene el aspecto de ser el resultado de una fusión, y el equipo de Comerford no ve una fuente de rayos-X ultraluminosa, dice que es demasiado pronto para descartar la posibilidad de que sea un agujero negro supermasivo normal que ha perdido sus estrellas. “Cuando colisionan las galaxias, las estrellas van a todas partes”.

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