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Artículo publicado por Scott Gilbert el 2 de diciembre de 2015 en la Universidad Estatal de Pennsylvania

Los cigarrillos electrónicos producen radicales libres altamente reactivos — moléculas asociadas con daño celular y cáncer — y pueden suponer un riesgo para la salud de los usuarios, de acuerdo con investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Pennsylvania.

Cigarrillo electrónico

Cigarrillo electrónico Crédito: iStock/Mauro Grigollo

El uso de cigarrillos electrónicos está en auge. De acuerdo con el Centro de Control y Prevención de Enfermedades, más del 20 por ciento de adultos jóvenes han probado los cigarrillos electrónicos, y los fumadores y ex-fumadores recientes están entre los usuarios más probables.

Los cigarrillos electrónicos emiten nicotina mezclada en vapor de agua en lugar de quemar tabaco. Estos dispositivos alimentados por una batería se han puesto en el mercado como una alternativa a los cigarrillos tradicionales. A pesar de su creciente popularidad, se sabe muy poco acerca de las sustancias tóxicas producidas por los cigarrillos electrónicos y sus efectos sobre la salud.

“Existe una percepción general sobre que los cigarrillos electrónicos son más sanos que los normales o, al menos, no tan dañinos como éstos”, explica John P. Richie Jr., profesor de Ciencias de la Salud Pública y Farmacología. “Aunque el vapor de los cigarrillos electrónicos no contiene muchas de las sustancias tóxicas que se sabe que están presentes en el humo de los cigarrillos, aún es importante calcular y minimizar los peligros potenciales que se asocian a los cigarrillos electrónicos”.

Anteriores estudios habían hallado bajos niveles de aldehídos, compuestos químicos que pueden causar un estrés oxidativo y daño celular, en el “humo” de los cigarrillos electrónicos, pero hasta el momento, ninguno ha buscado radicales libres, la principal fuente de estrés oxidativo procedente del humo de los cigarrillos. Los radicales libres altamente reactivos son los principales culpables en el cáncer relacionado con los fumadores, enfermedades cardiovasculares y enfermedades crónicas de obstrucción pulmonar.

En lugar de humo, los cigarrillos electrónicos producen aerosoles, minúsculas partículas líquidas suspendidas en una nube de aire. Los investigadores midieron los radicales libres en los aerosoles de los cigarrillos electrónicos.

Hallaron que los cigarrillos electrónicos producían un alto nivel de radicales libres altamente reactivos en un rango de 1000 a 100 veces menos que los niveles en los cigarrillos comunes.

“Éste es el primer estudio que demuestra el hecho de que estos agentes altamente reactivos están presentes en los aerosoles de los cigarrillos electrónicos”, comenta Richie. Los resultados se publican en la revista Chemical Research in Toxicology.

“Los niveles de radicales libres que vemos son más elevados de lo que podrías tener en un área muy contaminada, pero menores de los que podrían hallarse en el humo de un cigarrillo”, explica Richie. Los radicales se producen cuando la bobina del dispositivo calienta la solución de nicotina a temperaturas muy altas.

Se necesita más investigación para determinar los efectos sobre la salud de los radicales libres altamente reactivos procedentes de los cigarrillos electrónicos.

“Éste es el primer paso”, señala Richie. “La identificación de estos radicales en los aerosoles implican que no podemos decir que los cigarrillos electrónicos sean seguros debido a que no contienen tabaco. Son potencialmente dañinos, ahora tenemos que calcular cuáles son esos efectos”.

Richie está actualmente llevando a cabo estudios para medir detalladamente el número total de radicales libres en los aerosoles de los cigarrillos electrónicos, y para identificar sus estructuras químicas.

“Esto nos ayudará a interpretar los datos mejor para saber lo peligrosos que son”, señala.

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