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Artículo publicado por Mike Wall el 30 de noviembre de 2015 en SPACE.com

La misteriosa atenuación del brillo de una lejana estrella estuvo muy probablemente provocado por cometas, según sugiere un nuevo estudio – aunque no descarta la rumoreada posibilidad de una “megaestructura alienígena” en el sistema.

Las observaciones realizadas por el telescopio Kepler de la NASA revelaron que la estrella KIC 8462852, que se encuentra a unos 1500 años luz de distancia de la Tierra, tuvo una drástica bajada de brillo en 2011 y 2013, atenuándose hasta un 22 por ciento.

Estrella KIC-8462852

Estrella KIC-8462852

Tal disminución de brillo desconcierta a los astrónomos, que han adelantado una variedad de posibles explicaciones, desde una gigantesca colisión de asteroides a una nube de cometas, o una enorme estructura de recolección de energía construida por una civilización avanzada. (La hipótesis de la megaestructura alienígena es improbable pero, sin embargo, debería tenerse en cuenta, según han comentado muchos astrónomos).

Un equipo de astrónomos liderado por Massimo Marengo, de la Universidad Estatal de Iowa, decidió realizar un seguimiento del trabajo de Kepler. Estudiaron las observaciones de KIC 8462852 realizadas en enero de 2015 por el Telescopio Espacial Spitzer de la NASA, que está optimizado para ver la luz en la longitud de onda del infrarrojo.

El polvo emite en el infrarrojo cuando se calienta, por lo que una señal infrarroja procedente de KIC 8462852 sugeriría que hay una gran nube de material  — generada por la colisión de un asteroide, quizá, o por un impacto gigante en un planeta — en el sistema.

Pero Spitzer no vio dicha señal.

“La carencia de un fuerte exceso de infrarrojos 2 años después de los eventos responsables de la inusual curva de luz observada por Kepler no favorece a los escenarios que implican una colisión catastrófica en un cinturón de asteroides en KIC 8462852, un impacto gigante sobre un planeta del sistema, o una población de planetesimales envueltos en polvo”, escriben Marengo y sus colegas en el nuevo estudio, el cual se publica este mes en la revista The Astrophysical Journal Letters.

Los investigadores sugieren que una familia de cometas en una órbita elíptica y alargada podrían ser los responsables de esta extraña atenuación de KIC 8462852. Estos cometas, o fragmentos de cometas, pueden haber bloqueado la estrella de la luz en 2011, y luego en 2013 (cuando los miembros finales pasaron frente a la estrella desde la perspectiva de Kepler), siguiendo más tarde su camino hacia el espacio profundo para cuando Spitzer posó sus ojos buscadores de calor sobre el sistema en enero de 2015.

Dicho esto, la hipótesis de la megaestructura alienígena sigue en pie, comentan los científicos.

“No buscábamos eso”, señala Marengo en un comunicado. “Realmente no podemos decir si es así o no. Pero lo que está sucediendo en esta estrella es muy extraño. Es interesante cuando tienes un fenómeno como este — normalmente indica que hay una nueva explicación física, o una nueva idea a descubrir”.

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