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Artículo publicado el 12 de octubre de 2015 en la Universidad de Cambridge

¿Por qué algunas personas son propensas a las alucinaciones? De acuerdo con una nueva investigación realizada por la Universidad de Cambridge y la Universidad de Cardiff, las alucinaciones pueden proceder de nuestros intentos por dar sentido al mundo ambiguo y complejo que nos rodea.

Imagen de prueba 1

Imagen de prueba en blanco y negro Crédito: Universidad de Cambridge

Echa un vistazo a la imagen en blanco y negro de arriba. Probablemente tiene el aspecto de un patrón sin sentido de manchas negras y blancas. Pero ahora mira la imagen que hay al final del artículo y vuelve a mirar la imagen en blanco y negro: es probable que ahora puedas darle sentido a la imagen en blanco y negro. Esta capacidad es lo que los científicos de la Universidad de Cardiff y la Universidad de Cambridge creen que podría ayudar a explicar por qué algunas personas son propensas a las alucinaciones.

Una desconcertante, y a menudo aterradora, experiencia en algunas enfermedades mentales es la psicosis – una pérdida de contacto con la realidad externa. Esto a menudo da como resultado una dificultad para dar sentido al mundo, que puede parecer amenazante, intrusivo, y confuso. La psicosis, a veces, aparece acompañada por drásticos cambios en la percepción, hasta el punto de que las personas pueden ver, sentir, y saborear cosas que en realidad no están allí – las conocidas como alucinaciones. Estas alucinaciones pueden estar acompañadas por creencias que otros encuentran irracionales e imposibles de comprender.

En una investigación publicada en la revista Proceedings of National Academy of Sciences (PNAS), un equipo de investigadores con sede en la Universidad de Cardiff y la Universidad de Cambridge exploran la idea de que las alucinaciones surgen a partir de un aumento de nuestra tendencia normal a interpretar el mundo que nos rodea, haciendo uso de conocimientos anteriores y predicciones.

Para dar sentido e interactuar con nuestro entorno físico y social, necesitamos una información adecuada sobre el mundo que nos rodea, por ejemplo, el tamaño o localización de un objeto cercano. Sin embargo, no tenemos acceso directo a esta información, y nos vemos forzados a interpretar una información ambigua y potencialmente incompleta a partir de nuestros sentidos. Este reto es superado por el cerebro – por ejemplo, en nuestro sistema visual – combinando información sensorial ambigua con nuestro conocimiento anterior del entorno para generar una representación robusta e inequívoca del mundo que nos rodea. Por ejemplo, cuando entramos en nuestro salón, tenemos pocas dificultades para discernir que esa sombra negra que se mueve a toda velocidad es el gato, incluso aunque los datos de entrada visuales son poco más que una mancha borrosa que desaparece rápidamente tras el sofá: la entrada sensorial real es mínima, y nuestro conocimiento previo hizo todo el trabajo creativo.

“La visión es un proceso constructivo – en otras palabras, nuestro cerebro forma el mundo que ‘vemos'”, explica el autor principal el Dr. Christoph Teufel de la Facultad de Psicología en la Universidad de Cardiff. “Rellena los huecos en blanco, ignorando las cosas que no encajan, y nos presenta una imagen del mundo que ha sido editada y compuesta para que cuadre con lo que esperamos”.

“Tener un cerebro predictivo es muy útil – nos hace eficientes y expertos en crear una imagen coherente de un mundo ambiguo y complejo”, añade el Profesor Paul Fletcher, autor de referencia del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Cambridge. “Pero también significa que no estamos muy lejos de percibir cosas que en realidad no están ahí, que es la definición de alucinación.

De hecho, en los últimos años hemos llegado a darnos cuenta de que tales experiencias alteradas de la percepción no están restringidas a personas con enfermedades mentales. Son relativamente comunes, en una versión moderada, en toda la población. Muchos de nosotros hemos escuchado o visto cosas que no están ahí”.

Para abordar la cuestión sobre si tales procesos predictivos contribuyen al surgimiento de la psicosis, los investigadores trabajaron con 18 individuos que habían sido enviados a un servicio de salud mental gestionado por el NHS Cambridgeshire and Peterborough Foundation Trust, y dirigido por el Dr. Jesús Pérez, uno de los coautores del estudio, y que habían padecido signos muy tempranos de psicosis. Examinaron cómo estos individuos, así como un grupo de 16 voluntarios sanos, eran capaces de usar predicciones para dar sentido a imágenes incompletas en blanco y negro, similares a la mostrada arriba.

Se pidió a los voluntarios que viesen una serie de imágenes en blanco y negro, algunas de las cuales contenían a una persona, y luego, para otra imagen dada, debían decir si contenía o no a la persona. Dada la naturaleza ambigua de las imágenes, la tarea fue muy difícil al principio. Luego se daba a los participantes una serie de imágenes originales a todo color, incluyendo aquellas a partir de las que se habían derivado las imágenes en blanco y negro: esta información podía usarse para mejorar la capacidad del cerebro de dar sentido a las imágenes ambiguas. Los investigadores razonaron que, dado que las alucinaciones pueden proceder de una mayor tendencia a superponer las propias predicciones sobre el mundo, las personas que eran propensas a las alucinaciones serían mejores al usar esta información dado que, en esta tarea, tal estrategia sería una ventaja.

Imagen original en color

Imagen original en color Crédito: Universidad de Cambrige

Los investigadores hallaron una mejora en el desempeño en las personas con signos iniciales de psicosis en comparación con el grupo de control sano. Esto sugería que las personas del grupo clínico realmente dependían más de la información que se les había proporcionado para dar sentido a las imágenes ambiguas.

Cuando los investigadores presentaron la misma tarea a un grupo mayor de 40 personas sanas, descubrieron un continuo en el desempeño de la tarea que se correlacionaba con la puntuación de los participantes en las pruebas de propensión a la psicosis. En otras palabras, el desplazamiento en el procesamiento de información que favorece el conocimiento previo sobre los estímulos sensoriales durante la percepción puede detectarse incluso antes de la aparición de los primeros síntomas psicóticos.

“Estos hallazgos son importantes debido a que nos hablan sobre el surgimiento de síntomas clave de una enfermedad mental que pueden comprenderse en términos de un equilibrio alterado en las funciones cerebrales normales”, comenta Naresh Subramaniam del Departamento de Psiquiatría en la Universidad de Cambridge. “Es importante señalar que también sugieren que estos síntomas y experiencias no reflejan un cerebro “roto”, sino uno que está esforzándose – de un modo muy natural – por dar sentido a los datos ambiguos que recibe”.

Referencias

Teufel, C et al. Shift towards prior knowledge confers a perceptual advantage in early psychosis and psychosis-prone healthy individuals. PNAS; 12 Oct 2015

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