Etiquetas

, , , ,

Artículo publicado el 18 de noviembre de 2015 en la Universidad de Warwick

La mayor parte de planetas similares a la Tierra podrían haber quedado inhabitables debido a vastas cantidades de radiación, según ha encontrado una nueva investigación liderada por la Universidad de Warwick.

La atmósfera del planeta Kepler-438b se cree que desapareció como resultado de la radiación emitida por una superllamarada procedente de la estrella enana roja, Kepler-438.

Apareciendo de forma regular cada pocos cientos de días, las superllamaradas son aproximadamente diez veces más potentes que las llamaradas que se registran en el Sol, y equivalentes a una energía de 100 mil millones de megatones de TNT.

Exoplaneta y enana roja

Exoplaneta y enana roja Crédito: NASA/JPL

Aunque las superllamaradas por sí mismas es improbable que tengan un impacto significativo en la atmósfera Kepler-438b, un peligroso fenómeno asociado con estas potentes llamaradas, conocido como eyección de masa coronal (CME), tiene el potencial de arrancar la atmósfera y hacer el planeta inhabitable.

El planeta Kepler-438b, hasta la fecha el exoplaneta con un Índice de Similitud Terrestre más alto, es parecido a la Tierra tanto en tamaño como en temperatura, pero está más próximo a la enana roja de lo que está la Tierra respecto al Sol.

Según explica el investigador principal, el Dr. David Armstrong del grupo de Astrofísica de la Universidad de Warwick:

“Al contrario que el relativamente tranquilo Sol de la Tierra, la estrella Kepler-438 emite potentes llamaradas cada pocos cientos de días, cada una más potente que la llamarada más fuerte registrada en el Sol. Es probable que estas llamaradas estén asociadas con eyecciones de masa coronal, lo que podría tener serios efectos perjudiciales para la habitabilidad del planeta.

“Si el planeta Kepler-438b tiene un campo magnético como la Tierra, podría verse protegido de algunos de los efectos. Sin embargo, si no lo tiene, o si las llamaradas son lo bastante fuertes, podría haber perdido su atmósfera, verse irradiado por peligrosa radiación extra, y ser un lugar mucho más hostil para que exista la vida”.

Al debatir el impacto de las llamaradas y la radiación en la atmósfera de Kepler-438b, Chloe Pugh, del Centro de Fusión, Espacio y Astrofísica de la Universidad de Warwick, señala:

“La presencia de una atmósfera es esencial para el desarrollo de la vida. Aunque las propias llamaradas es improbable que tengan un impacto significativo global en la atmósfera, existe otro fenómeno más peligroso asociado con las potentes llamaradas, conocido como eyección de masa coronal.

Las eyecciones de masa coronal son enormes cantidades de plasma lanzadas desde el Sol, y no hay razón para que esto no ocurra también en otras estrellas activas. La probabilidad de que suceda una eyección de masa corona aumenta con las llamaradas potentes, y las grandes eyecciones de masa coronal tienen el potencial de arrancar la atmósfera de cualquier planeta cercano, como podría pasar en Kepler-438b, haciéndolo inhabitable. Con una pequeña atmósfera, el planeta también estaría sujeto a la hostil radiación UV y de rayos-X procedentes de las llamaradas, junto a la radiación de las partículas cargadas, todas ellas dañinas para la vida”.

La investigación, The Host Stars of Kepler’s Habitable Exoplanets: Superflares, Rotation and Activity, se publica en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Anuncios