Etiquetas

, ,

Artículo publicado por Alexandra Witze el 10 de noviembre de 2015 en Nature News

Un mundo encontrado recientemente podría pertenecer al extraño grupo de lejanos moradores más allá de Plutón.

Los astrónomos han observado el objeto más lejano jamás visto en el Sistema Solar: un gélido mundo que, actualmente, se halla a 103 Unidades Astronómicas del Sol (una UA es la distancia de la Tierra al Sol, unos 150 millones de kilómetros). Bate el anterior récord, que ostentaba el planeta enano Eris, que se había observado a 97 UA.

Artist’s Impression of a Kuiper Belt Object

Impresión artística de un objeto del Cinturón de Kuiper Crédito: NASA, ESA, and G. Bacon (STScI)

Scott Sheppard, astrónomo en la Institución Carnegie para la Ciencia en Washington DC, informaba del objeto el 10 de noviembre en la reunión de la División de Ciencias Planetarias de la Sociedad Astronómica Americana en National Harbor, Maryland.

El objeto se sitúa más allá del borde del Cinturón de Kuiper (hogar de Eris y Plutón), y dentro de los límites de la siguiente parte del Sistema Solar, la Nube de Oort. Esta posición tan extrema sugiere que el cuerpo podría tener una relevancia científica. Los objetos en este dominio tan primigenio viajan en órbitas que no se han visto alteradas durante miles de millones de años.

Pero los astrónomos no han rastreado el reciente objeto lo suficiente como para conocer su órbita completa, y existe la posibilidad de que se acerque mucho más al Sol que la actual distancia de 103 UA. Esto lo haría menos interesante para los astrónomos.

“Aún no hay razones para entusiasmarse”, señala Michael Brown, científico planetario en el Instituto Tecnológico de California (Caltech) en Pasadena.

Mirando al futuro

Aun así, el descubrimiento ofrece una rara visión de los límites del Sistema Solar. Sólo se conocen otros dos mundos en la Nube de Oort interior: un objeto llamado Sedna, descubierto por Brown y sus colegas1, y otro conocido como 2012 VP113, popularmente conocido como ‘Biden’ e identificado por Sheppard y Chadwick Trujillo2 del Observatorio Géminis en Hilo, Hawái.

Sedna nunca se acerca al Sol más de 76 UA; y la máxima aproximación de VP113  es de 80 UA. Si 103 UA es lo máximo que se acerca al Sol el nuevo objeto descubierto, se unirá a los otros dos objetos como un científicamente fascinante residente de la Nube de Oort interior.

Pero si el objeto se acerca mucho al Sol  — cruzando el Cinturón de Kuiper a unos 50 UA — se unirá a otros muchos objetos, más mundanos, habitantes del Cinturón de Kuiper cuyas órbitas están particularmente alargadas debido a la influencia gravitatoria de Neptuno.

Los cuerpos de la Nube de Oort interna son mucho más interesantes que los del Cinturón de Kuiper, debido a que están demasiado alejados de Neptuno como para haber tenido alguna influencia de su tirón gravitatorio, explica Sheppard. En lugar de esto, sus órbitas probablemente reflejen las condiciones primigenias del Sistema Solar, el cual se formó hace más de 4500 millones de años — haciendo de ellos objetivos tentadores para los astrónomos.

Sheppard y Trujillo descubrieron el objeto usando el Telescopio Subaru sobre la cima de Mauna Kea en Hawái. El cuerpo, probablemente, tiene más de 500 kilómetros de diámetro — tal vez hasta 800. Los investigadores planean buscarlo de nuevo usando el Telescopio Magallanes, en Chile, y luego, el próximo año, para calcular su órbita y saber si es un verdadero habitante de la Nube de Oort interior.

Referencias:

Nature doi:10.1038/nature.2015.18770

1.- Brown, M. E., Trujillo, C. & Rabinowitz, D. Astrophys. J. 617, 645–649 (2004).
2.- Trujillo, C. A. & Sheppard, S. S. Nature 507, 471–474 (2014).

Anuncios