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Fiel a su cita bienal, FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología) ha publicado la VII Encuesta de Percepción Social de la Ciencia en España (pdf).

En esta encuesta, realizada desde 2002, se analizan distintos aspectos sobre cómo se percibe la ciencia en España, tabulado por sexo, edades, tamaño de población y comunidad autónoma, lo que nos permite realizar distintos análisis sobre los datos crudos.

Lejos de hacer un análisis exhaustivo de las casi 450 páginas del informe, me limitaré a destacar algunos aspectos que me han llamado la atención sobre los resultados de este año.

Datos iniciales

Lo primero que me ha llamado la atención es el hecho de que Medicina y Salud, y Medio Ambiente y Ecología (entre otros epígrafes) sean considerados como externos a la Ciencia y la Tecnología. Al preguntar sobre este aspecto por twitter a la cuenta de FECYT (@FECYT) me confirman que esto se debe a que en estas áreas existen intereses informativos más allá del ámbito científico. Personalmente creo que esto puede dar un cierto sesgo al resultado de algunas preguntas de la encuesta, pero no pasa de ser un apunte a tener en cuenta.

Un aspecto que llama poderosamente es la respuesta dada cuando se pregunta por el interés en diferentes temas. Valorados de 1 a 5, siendo 5 muy interesado, y 1 nada interesado, Ciencia y Tecnología quedan con un 3,25, lo que quedaría en el grupo de “Algo Interesado”. Un 75% de los encuestados respondieron tener algo, bastante, o mucho interés en los temas de Ciencia y Tecnología, lo cual es ya un dato optimista. Lo llamativo no es esto, que puede parecer un resultado razonable, sino que la Ciencia y la Tecnología quedan por encima de los Deportes (3,22), la Política (2,81) o el “famoseo” (2,00). ¿En serio se corresponde esto con lo que vemos cada día en nuestro entorno?

Atención divulgadores

¿Qué razones aducen aquellos que están poco a nada interesados en Ciencia y Tecnología?

La primera es: “No despierta mi interés” (39,4%), mientras que la segunda es: “No lo entiendo” (35,9%).

Tomemos nota de cuáles son los problemas para poder dar una solución. Debemos hacer la Ciencia interesante, amena, divertida y, sobre todo, inteligible. Hay que luchar contra el prejuicio, y muchas veces la realidad de amplios sectores de la población, de la Ciencia como algo aburrido y “de listos”. Hay que transmitir esa pasión por el conocimiento científico, y hacerlo de forma que lo pueda disfrutar el público al que nos dirigimos.

Beneficios y perjuicios

Un punto que considero alarmante es el hecho de que sólo el 60% de los encuestados considera que la Ciencia y Tecnología ha ofrecido más beneficios que perjuicios. O, dicho de otra forma, un 40% de encuestados piensan que la ciencia ayuda tanto como perjudica, o incluso sus aspectos negativos son superiores a los positivos. Dentro de este epígrafe, al aumentar el foco sobre las aplicaciones concretas, vemos que las más denostadas son la energía nuclear y el cultivo de plantas modificadas genéticamente. Nuestra vida es hoy más larga y mejor que nunca y, en gran medida, es gracias a los avances de la Ciencia y Tecnología, pero se ve que debemos divulgar estas bondades mucho más.

¿Esto es ciencia?

Otro aspecto muy sangrante de la encuesta, resulta de analizar lo que los encuestados consideran, o no, como disciplina científica. ¿Cómo es posible que alrededor del 50% de los encuestados consideren la homeopatía o acupuntura como disciplinas científicas (un 3 o más en la encuesta, hay que recordar que los resultados son en una escala de 1 a 5), cifra similar a la Economía o la Historia? Peor aún resulta el hecho de que un 14% dieron un 3 o más a los horóscopos.

Queda mucho por avanzar en el área de las pseudociencias, especialmente de las pseudoterapias, que poco a poco van arraigando en nuestro sistema sanitario.

Alfabetización científica

Puede parecer que hemos explicado mil veces el procedimiento del método científico, o qué es un ensayo de doble ciego, sin embargo, si hacemos caso a los resultados de la encuesta, apenas un 40% de encuestados lo tiene claro. El 60% de los mismos no sabría el mejor método a aplicar, elegido entre 5 opciones, para ver si un fármaco funciona en un grupo de pacientes.

Tampoco es mucho más esperanzador saber que casi el 30% piensa que el Sol gira alrededor de la Tierra, o que más del 55% crean que un antibiótico sirve para combatir tanto virus como bacterias, desconocimientos no ya básicos, sino incluso peligrosos en una época donde la automedicación está a la orden del día.

En el aspecto positivo, se acertaron algo más del 72% de las preguntas sobre alfabetización científica, por un 58% en 2006, una sensible mejora. Hay mucho camino por recorrer, pero parece que estamos en ello.

La Ciencia en Internet

Internet es uno de los medios principales que se usan para informarse sobre Ciencia y Tecnología. Analizando los números, hay un par de detalles a tener en cuenta:

  • El 44,9% usan blogs y foros para informarse, dejando patente que son medios que siguen en vigor.
  • El medio más usado entre los jóvenes (15-24 años) para informarse sobre Ciencia y Tecnología son la redes sociales, principalmente Facebook. Todos sabemos la cantidad de estupideces y bulos que pululan por esta red social, por lo que resulta importante trabajar con los jóvenes en una buena discriminación de sus fuentes informativas.

 Otro aspecto es la buena consideración que se tiene sobre la información de Internet. Tras las revistas de divulgación científica o técnica, y prácticamente en el mismo nivel que la radio (3,47 radio, 3,45 Internet), Internet es un lugar considerado de información fiable. Esto, pese a ser una buena noticia, debe impulsarnos a lo mismo que comentábamos sobre el uso de redes sociales. En Internet la cantidad de información disponible es inabarcable, por lo que deberíamos enseñar cómo realizar filtros adecuados de la misma.

Inversión en Ciencia

Seguramente el aspecto que más nos lleva al optimismo de toda la encuesta es la percepción sobre la inversión en Ciencia en una época de crisis como la que estamos pasando. Entre el 75 y el 80% de los encuestados considera que debería invertirse más en Ciencia y Tecnología en todos los niveles gubernamentables, y sólo alrededor del 3% considera que debería reducirse dicha inversión.

La percepción, para un 72% es que España está en el vagón de cola de Europa en cuanto a investigación Científica y Tecnológica, y que los gobiernos centrales, autonómicos y ayuntamientos destinan pocos recursos a investigación.

Respecto a este punto, resulta curioso que cuando se pregunta sobre la confianza en ciertas instituciones para tratar temas de índole científica, los partidos políticos quedan en el último lugar, incluso tras la iglesia, con la peor puntuación (1,67). Y digo que resulta curioso porque, en última instancia, son los partidos políticos los encargados de realizar la legislación que, en muchas ocasiones, guía el desarrollo científico y tecnológico. Y son también ellos los encargados de dotar de recursos a las instituciones de investigación.

No sé muy bien cómo interpretar estos datos, pero me aventuraría a decir que existe una fuerte conciencia social en España sobre la importancia de la Ciencia y la Tecnología como motores del cambio y, en gran medida, se culpa a los gestores (partidos políticos, en este caso) por su desidia, o incapacidad, para invertir en ellas.

Estos son sólo unos pequeños apuntes que me han llamado la atención en un vistazo inicial de la encuesta, qué podemos hacer para mejorar como divulgadores, qué hacemos bien y qué hacemos mal y, en general, qué nos demanda la sociedad.

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