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Artículo publicado por Mike Wall el 23 de septiembre de 2013 en SPACE.com

La Luna es un poco más joven de lo que los científicos creían, según sugiere una nueva investigación.

La teoría principal sobre cómo se formó la Luna, sostiene que se creó cuando un misterioso planeta – uno del tamaño de Marte o aún mayor – impactó contra la Tierra hace unos 4560 millones de años, justo tras la formación del Sistema Solar. Pero uno nuevos análisis de rocas lunares sugieren que la Luna, que se fusionó a partir de los escombros lanzados al espacio por este monstruoso impacto, realmente tiene entre 4400 y 4500 millones de años.

Moon

Luna


El hallazgo, que haría que la Luna fuese 100 millones de años más joven de lo que anteriormente se  pensaba, podría también cambiar la comprensión de los científicos sobre la Tierra joven, además de su satélite, dicen los investigadores.

“Hay varias implicaciones importantes en esta formación tardía de la Luna que aún no se han desarrollado”, dice Richard Carlson, de la Institución Carnegie para la Ciencia en Washington, D.C., en un comunicado.

“Por ejemplo, si la Tierra ya se hubiese diferenciado antes del gigantesco impacto, ¿dicha colisión habría acabado con la atmósfera primigenia que se formó en esta etapa inicial de la historia terrestre?”, añade Carlson, que presentó sus resultados el lunes 23 de septiembre en Londres en una reunión organizada por la Royal Society llamada “Origin of the Moon (El Origen de la Luna)”

Los científicos conocen la edad del Sistema Solar (4568 millones de años) con bastante exactitud, y pueden fijar los momentos de formación de cuerpos relativamente pequeños, tales como asteroides, también con bastante precisión, estudiando cuándo sufrieron una gran fusión estos objetos – una consecuencia, en parte, del calor generado por la colisión y fusión de estos objetos de formación llamados “planetesimales”.

Por ejemplo, el análisis de los meteoritos que procedían del asteroide Vesta y, finalmente, cayeron sobre la Tierra, revela que la roca espacial, de 530 kilómetros de diámetro, tiene 4565 millones de años de antigüedad. Vesta se enfrió relativamente rápido y es demasiado pequeña para haber retenido suficiente calor interno como para generar una fusión posterior o vulcanismo, explica Carlson.

Pero es difícil fijar la edad de cuerpos mayores del Sistema Solar, apunta.

“Si haces la misma pregunta para la Tierra o la Luna, no tienes una respuesta tan precisa”, señala Carlson. “La Tierra probablemente necesitó más tiempo para crecer hasta alcanzar su tamaño completo, en comparación con un asteroide como Vesta, y cada paso de su crecimiento tiende a eliminar o, al menos empañar, la memoria de eventos anteriores”.

Los científicos siguen realizando cada vez mejores estimaciones, no obstante, conforme mejoran sus técnicas y tecnología. Y esas estimaciones empujan la fecha de la formación lunar hacia adelante en el tiempo.

Se cree que la Luna albergó un océano global de roca fundida poco después de su dramática formación. Actualmente, la edad más precisa determinada para las rocas lunares que surgieron de tal océano es de 4360 millones de años, dicen los investigadores.

Y aquí, en la Tierra, los científicos han encontrado señales de grandes fusiones en varias localizaciones, las cuales tuvieron lugar hace alrededor de 4450 millones de años. Por tanto, se acumulan las pruebas de que la catastrófica colisión que formó la Luna y cambió la Tierra tuvo lugar aproximadamente en esa época, en lugar de 100 millones de años antes, dicen los investigadores.

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