Etiquetas

, ,

Artículo publicado el 17 de septiembre de 2013 en JPL

Cuando los desastres naturales, o las catástrofes provocadas por los humanos, derrumban edificios, los equipos de búsqueda y rescate inmediatamente comienzan a buscar víctimas atrapadas bajo los restos. Durante estas misiones, el tiempo es imperativo, y la capacidad para detectar rápidamente víctimas vivas aumenta enormemente las posibilidades de rescate y supervivencia.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de la Junta de Ciencia y Tecnología, en Washington, y el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, en Pasadena, California, han desarrollado una nueva tecnología basada en el radar llamada Finding Individuals for Disaster and Emergency Response, o FINDER.

Terremoto en Perú

Terremoto en Perú


FINDER se creó para detectar un latido humano enterrado bajo 9 metros de material demolido, oculto bajo 6 metros de hormigón sólido, y desde una distancia de 30 metros en espacios abiertos.

En los últimos siete meses, DHS y JPL han probado y desarrollado varios prototipos de FINDER. En junio, DHS y los equipos de respuesta inmediata usaron un prototipo para llevar a cabo más de 65 búsquedas de prueba con dos equipos de Búsqueda y Rescate Urbano: la Virginia Task Force 1 del centro de entrenamiento del Departamento de Bomberos del Condado de Fairfax, y la Virginia Task Force 2 en Virginia Beach, Virginia.

“Las pruebas demostraron tener éxito al localizar a un miembro del equipo enterrado bajo 9 metros de una mezcla de hormigón, barras de  acero y gravilla desde una distancia de 9 metros”, dice John Price, director del programa de Ciencia y Tecnología del DHS. “Esta capacidad complementará las actuales herramientas de búsqueda y rescate, tales como perros, dispositivos de escucha y cámaras de video, para detectar la presencia de víctimas vivas entre los escombros”.

En los lugares donde se han producido desastres, como terremotos y tornados, los escombros procedentes del desastre provocan que las señales de radar de FINDER reboten de forma irregular, haciendo que sea difícil descifrar las señales. “Aislar la, relativamente, débil señal de un latido dentro de todo el ruido de la señal fue una tarea compleja”, dice Edward Chow, director del programa de JPL. “La experiencia con radares de JPL ayuda en este desafío”.

JPL usa un sistema avanzado de procesado de datos para captar las débiles señales. La tecnología de radar de microondas es lo bastante sensible para distinguir la señal distintiva del patrón de respiración y latido humano respecto de otros seres vivos, como ratas. La ventaja de esta tecnología es permitir a los equipos de respuesta inmediata discernir rápidamente si hay humanos presentes entre los escombros. La tecnología es lo bastante sensible como para que una víctima, consciente o no, pueda ser detectada con facilidad, lo cual ayuda a los equipos de respuesta a decidir las vías de acción más eficientes.

“Anticipamos que una tecnología comercial podría estar lista para los equipos de operaciones y rescate para la primavera de 2014”, señala Price.

Las pruebas iniciales dieron como resultado cambios en el diseño que están incorporándose a una nueva versión del dispositivo. Estos cambios incluyen una interfaz de usuario revisada y una batería con una vida de hasta 14 horas. El diseño electrónico y mecánico ha evolucionado, siendo el núcleo un módulo con sensores ligeros que usa un interfaz USB para integrarse a una antena, electrónica de radar y procesado digital.

“Este módulo es la clave para la futura miniaturización y el uso de la tecnología de sensores FINDER en otras aplicaciones”, dice James Lux, director de operaciones para el proyecto FINDER en JPL. Esas aplicaciones incluyen instalar FINDER en propuestas de robots de búsqueda y rescate, tales como el Urbie de JPL, en camillas o ambulancias para monitorizar el latido del paciente, y en la investigación biológica para distinguir especies.

Los equipos de investigación siguen con los trabajos de desarrollo para construir un prototipo final usando toda la información de los equipos de rescate y las recomendaciones tras las búsquedas de práctica. Las futuras fases de desarrollo se centrarán en una función de localización más específica, que ayudará a determinar no sólo la presencia de la víctima, sino dónde se encuentra con más precisión dentro de los escombros.

Anuncios